Author Archives: Kenzo

BCN Rise&Fall – Documental Street Art

BCN_RISE_FALL_Street_Art_Documentary
https://vimeo.com/62147092

Graffiti is one of the most democratic and yet politically divisive art forms in the world. In early 2000’s, Barcelona was one of the most exciting places in the world to be if you were a street artist. A city overflowing with talented street artists and a strong tradition of culture, attracted internationally renowned artists like Banksy, Obey or Os Gemeos to come and create art on the city walls. From 2000 -2004, Barcelona enjoyed a Golden Age of street art and muralism, which spawned the careers of many famous Spanish artists. In 2004, the local government began to enforce strict laws and penalise artists for illustrating their urban environments. Today, Spain is in the midst of a deep economic crisis and unemployment has th highest rate of all history. Cultural spending across the board has been slashed, and yet the local Barcelona Government spends 8 milion euros a year on cleaning up the city from gstreet art. It also does not mind collecting vast sums of money from advertisers who choose to drape their corporate branding all over Barcelona’s many beautiful old buildings but they don’t view that as urban visual pollution. In other cities like Lisbon, Berlin, New York, Toronto and Rio De Janeiro, street art is not only encouraged, but it is one of the things that attracts people to these vibrant cities. This documentary looks at the development and highlights of street art in Barcelona and asks whether the present day draconian laws are part of a wider global problem that sees governments increasingly making decisions about its citizen’s urban environments without asking them what they want. Told from the personal viewpoint of well known Barcelonian artist, Aleix Gordo Hostau this film features artists such as Zosen, Aryz, Dixon, Devon Ostrom, Kram and more.
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http://www.facebook.com/BCN.Rise.Fall.Street.Art
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El arte urbano es una de las formas de arte más democráticas y sin embargo una de las más políticamente divididas en el mundo. Para un artista urbano, en los años 90, Barcelona era uno de los lugares más libres y apasionantes de en el mundo para vivir. Una ciudad llena de artistas callejeros con talento y una fuerte tradición de la cultura atraído a artistas de renombre internacional como Banksy, Obey y Os Gemeos por venir y crear arte en las paredes de la ciudad. A partir de 2000 -2004, Barcelona disfrutó de una Edad de Oro del arte urbano y el muralismo, que ayudó a cimentar las carreras de muchos artistas españoles. En 2004, el gobierno local comenzó a hacer cumplir la ordenanza cívica de la ciudad a rajatabla y a penalizar a los artistas que pintaban en el espacio público. En la actualidad, España se encuentra en medio de una profunda crisis económica y tiene la tasa de desempleo más alta de su historia. El gasto en cultura, en todos los ámbitos, se ha reducido y sin embargo el Ayuntamiento de Barcelona gasta 8 millones de euros anuales en limpiar la ciudad de graffiti. Por otro lado, no le importa recaudar grandes sumas de dinero de los anunciantes que optan por cubrir con su marca corporativa muchos edificios antiguos de Barcelona, lo que no consideran “contaminación visual urbana”. En otras ciudades como Lisboa, Berlín, Nueva York, Toronto o Río de Janeiro, el arte urbano no sólo es bien recibido, sino que es una atractivo para la gente que las visita. Este documental analiza el desarrollo y aspectos más destacados de arte urbano en Barcelona y se pregunta si las leyes draconianas de algunas ciudades de hoy en día, son parte de un problema global más amplio donde sus gobiernos toman decisiones acerca de los entornos urbanos de sus ciudadanos sin preguntar lo que quieren. Contada desde el punto de vista personal del conocido artista barcelonés, Aleix Gordo Hostau esta película cuenta con artistas como Zosen, Aryz, Dixon, Devon Ostrom, Kram y muchos más.
Para más info:

Barcelona limpiará de graffiti las persianas de comercios de la Rambla y la Sagrada Familia

Y la marca Barcelona continúa… en La Vanguardia:
Barcelona. (EFE).- El Ayuntamiento de Barcelona limpiará y pintará con pintura antigrafiti las persianas de comercios y locales de la Rambla, del entorno de la basílica de la Sagrada Familia, la calle de Sants y la calle Príncipe de Asturias, de Gràcia.
Esta prueba piloto, que empezará a ejecutarse el próximo domingo, 17 de marzo, si no llueve, es uno de los cuatro ejes de actuación de la segunda fase del plan de mejora de la Limpieza Viaria que este miércoles ha presentado el alcalde de Barcelona, Xavier Trias. El alcalde ha explicado que el ayuntamiento asumirá el 100% del coste de la primera actuación, estimado en unos 200 euros por cada una de las 2.500 persianas que se quieren limpiar, mientras los comerciantes deberán comprometerse a mantenerlas limpias de grafiti en los próximos años.
Para Trias que no se vean grafiti en Barcelona es un “objetivo de ciudad” y se deberá ser “muy tozudo” para conseguirlo porque es muy difícil.
Este plan de mejora que implantó el gobierno municipal en enero de 2012 ha conseguido reducir en un 21,3 % las quejas e incidencias por la limpieza en la ciudad.
El plan, denominado “Dissabte fem el barri a fons” (El sábado limpiemos el barrio a fondo), incluye una limpieza integral extraordinaria y de mantenimiento, cada sábado, en cuatro de los 26 barrios o áreas concretas en las que el ayuntamiento considera que hay que velar más por la limpieza por sus características. La segunda fase del plan incluye una actuación para limpiar de manchas y chicles las 80 zonas más concurridas de los diez distritos de Barcelona.
El alcalde Trias ha puesto énfasis especial en otro eje de actuaciones: la campaña conjunta de promotores cívicos con la Guardia Urbana para incentivar la recogida de los excrementos de los animales. Para Trias, el problema es que “un porcentaje muy pequeño de propietarios de perros que continúan pensando que no tienen que recoger y no ejercen su responsabilidad cívica”.
En el mes de abril, el Ayuntamiento de Barcelona pondrá en marcha una campaña de comunicación para apelar a la implicación de los ciudadanos en mantener limpia la ciudad, con el eslogan “Tant net es qui neteja com qui no embruta” (Tan limpio es quien limpia como quien no ensucia). En este sentido, el alcalde ha señalado que el ayuntamiento, que destina 260 millones a la contrata de limpieza, necesita de “la colaboración estrecha de ciudadanos y comerciantes para prevenir que la gente ensucie” y ha asegurado que si la gente ve más limpia la ciudad se involucra más en este objetivo.

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BCN emplea a 15 jóvenes para pintar 100 persianas

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Otra mierda política del Ayuntamiento de Barcelona. Es decir, hasta día de hoy, la utilización del spray en vía pública está penado por la ley de urbanismo de la ciudad con 3000€ de multa, aplicada a un nivel de tolerancia cero. Todo esto porque querer erradicar el “graffiti” en todas sus manifestaciones ayuda a no fomentar el vandalismo y a potenciar la marca “Barcelona”. Y no sólo eso, sino que gracias al Departamento de Paisajismo de la Ciudad, “…que cada comerciante pudiera poner lo que quisiera en su persiana era de tercer mundista” (lo que está penado con multas a comerciantes y pintores in situ y a comercinate si no lo limpian a posteriori). Urbanística y estéticamente inviable (tal y como defendió a capa y espada el señor Quim Monzó en un mítico artículo en La Vanguardia).
Además, se llevan años intentando normalizar la situación del arte urbano en la ciudad desde colectivos de artistas, centros de arte y empresas privadas sin mucho o ningún éxito…
Pues ahora resulta que gracias a un acto político (la temática de las persianas va a estar relacionada con grandes momentos de la catalanidad o similar) van a dejar pintar a chavales jóvenes (con los que no tengo nada en contra) y amateurs, no en Sant Adriá que está en la periféria, sino justo en el barrio donde se iba a aprobar una ley donde se pintara del mismo verde todas sus persianas…
Me cago en la hipocresía que hay en esta ciudad!!

Para leer el artículo de El Periódico clica aquí.
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El Fin del Graffiti en Barcelona?

“No os enrolléis tanto” por Quim Monzó

Magnífico artículo de Quim Monzó en La Vanguardia sobre el graffiti:

El lunes tuve que releer la noticia que daba LaVanguardia.es para acabar de creérmela: “Los comerciantes de Barcelona serán multados si encargan grafitis para su persiana”. Si la hubiese leído ayer hubiese pensado que se trataba de una inocentada. Pero no, va de veras: “El Institut Municipal del Paisatge Urbà i la Qualitat de Vida del Ayuntamiento de Barcelona ha empezado a aplicar más estrictamente la ordenanza municipal, de 1999. La normativa establece que las sanciones son para ‘la condufachada, lo que permite multar tanto a comerciantes como grafiteros, pero hasta ahora sólo se había multado a los segundos”. Un representante del Institut dice, en esa crónica: “Las ordenanzas interpretan que pintar grafitis en el espacio público es una conducta de ensuciamiento que no sólo devalúa el patrimonio público o privado sino que principalmente provoca una degradación visual del entorno, afectando a la calidad de vida de vecinos y visitantes”.

Si realmente es verdad que ahora van a hacer cumplir la normativa nos encontramos ante una noticia excelente, al menos para los que desde hace años hemos denunciado la impunidad con la que esas bandas –perdón: “esos colectivos de artistas”– chantajean a los comerciantes a base de, primero, pintarles en las persianas grafitis vandálicos, tags y toda la mandanga para, luego, a cambio de dinero, pintarrajearles dibujos de una ordinariez supina. Así han conseguido que las calles se hayan convertido en pavorosas muestras de vulgaridad tercermundista. Cualquier comerciante sabe que, si quiere modificar una fachada –pintarla de tal o cual color, o poner un rótulo o una marquesina–, primero debe pedir permiso, para que la variación que quiera introducir no altere de forma desmesurada el paisaje de la ciudad. Y, en cambio, en connivencia con las cuadrillas del spray, muchos comerciantes actúan como si las persianas no fuesen parte de la fachada y se saltan la normativa. Olvidan que están a la vista de todos y que, en tanto que parte de las fachadas, son un bien común. Y, como bien común que son, antes de alterarlas tienen que conseguir el visto bueno del Institut, que depende del Ayuntamiento, una institución cuyos miembros –alcalde, concejales…– salen de una votación. Los ciudadanos los hemos elegido democráticamente, entre otras muchas cosas para que decidan quién manda en el Institut y qué normas aplica. Veo que, tras la noticia, los grafiteros protestan. Hablan de falta de libertad porque el Ayuntamiento ha decidido –¡finalmente!– hacer cumplir la normativa. Pues, si no les gusta la normativa actual, tienen una solución: que voten, en las próximas elecciones, al partido que prometa cambiarla y defienda la chabacanización definitiva de la ciudad, y esa ramplonería hip-hop que considera que lo que hacen los pintamonas es arte enrollado.

Yo ya paso de opinar… Sólo por los qu eno lo hayáis leído!
Para la fuente original del artículo clica aquí.

Nuevas Multas contra el Graffiti en Barcelona

Ayer, el periódico La Vanguardia publicó un artículo sobre la nueva política del Ayuntamiento de Barcelona con respecto el graffiti, pasen y lean:


Los comerciantes de Barcelona serán multados si encargan graffiti para su persiana. La sanción puede alcanzar hasta los 600 euros, repartidos entre artistas y propietario

La escasez de muros autorizados para el graffiti se paliaba hasta ahora con diferentes proyectos para pintar persianas de comercios de barrio. Con esa idea nacieron los colectivos Enrotlla’t y Persianes Lliures, que reunían a grafiteros profesionales y amateurs respectivamente, para pactar con las tiendas la decoración de sus persianas. Para Enrolla’t es, además, la única vía que les queda para profesionalizar el graffiti artístico, ganarse la vida como creadores y hacer comprender que sus murales son arte urbano valioso. Sus iniciativas han tenido mucho éxito y en dos años la demanda de comerciantes ha crecido hasta incluso sobrepasarles.
Pero este pequeño oasis ha llegado a su fin. El Instituto del Paisaje Urbano y la Calidad de Vida (IMPUQV) del Ayuntamiento de Barcelona ha empezado a aplicar más estrictamente la Ordenanza municipal, de 1999. La normativa establece que las sanciones son para “la conducta” de alterar la fachada, lo que permite multar tanto a comerciantes como grafiteros, pero hasta ahora sólo se había multado a los segundos. Sin embargo, este diciembre llegó la primera multa a un comercio, Curtidos Pinós, en el Raval. Fuentes del Instituto defienden que “las denuncias por pintar grafitos no son ninguna novedad” pero no disponen de datos segregados porque en el documento de la infracción “no se detalla la actividad empresarial del denunciado sino su DNI”. “El Ayuntamiento seguirá actuando como ha hecho hasta ahora. Los que sean atrapados in fraganti consintiendo la pintada pueden ser sancionados”, agregan. Por la conducta de alterar bienes privados instalados de forma visible en la vía pública se han emitido 80 multas este 2010, más 85 más por hacerlo en “fachadas de los inmuebles privados confrontados”. El grafiteado de persianas entra en ambas categorías.
Sin embargo, existe una demanda latente. Persianes Lliures tiene más de 250 peticiones pendientes y Enrotlla’t ha pintado 47 persianas en tan sólo dos eventos artísticos en la plaza Llibertat de Gràcia. En paralelo, varios freelance realizan trabajos más figurativos por encargo y factura ordinaria, ejecutando dibujos de los propios tenderos. “El Ayuntamiento intenta frenar esta demanda y por eso ahora multa a los propietarios, para que dejen de rebelarse contra la ordenanza”, acusa Marc Garcia, publicista y cofundador de Persianes Lliures. “Es como un puñetazo sobre la mesa por parte del Ayuntamiento, que está desbordado de propuestas que no le gustan, que vienen de los artistas pero también de los comerciantes”, responde Jordi Llobell, portavoz de Enrotlla’t.
Qué dice la normativa
La Ordenanza dels Usos del Paisatge Urbà de la ciutat de Barcelona considera una infracción leve (con multas de hasta 600 euros) los grafitos sobre cualquier superficie del espacio público, sean persianas, muros, fachadas o mobiliario urbano. “El espacio público es considerado un bien común, de uso colectivo, como los balcones o las fachadas de las casas, así que velamos para que esté ordenado y mantenga el decoro y la dignidad deseables”, explica una fuente del Instituto municipal. “Es lo mismo que tener una bombona de butano en el balcón o tender la ropa en la fachada, son cosas que no contribuyen a preservar el espacio público”, añade, aunque reconoce que no se va a investigar quién tiene el balcón limpio y quien no.
El artículo 19 de la ordenanza prohíbe “la colocación de carteles, adhesivos, pictogramas o similares”, así como “la aplicación de grafitos o pintadas sobre cualquier elemento del paisaje urbano, si no se dispone de autorización expresa”. Ésta sería la que reciben, por ejemplo, las cadenas de supermercados o concesionarios de coches que pintan su logotipo, que no puede superar el 30% de la superficie. A la práctica, muchos de estos establecimientos no cumplen con todos los requisitos. En ninguna ocasión, según el Instituto, el Ayuntamiento ha concedido este tipo de permiso para un grafito.
“Las ordenanzas interpretan que pintar grafitos en el espacio público es una conducta de ensuciamiento que no sólo devalúa el patrimonio público o privado sino que principalmente provoca una degradación visual del entorno, afectando la calidad de vida de vecinos y visitantes”, asegura la misma fuente. “Por lo tanto, el comerciante que contrata o permite a un grafitero pintarle el exterior de su tienda se expone a recibir una sanción”, agrega. La competencia sancionadora, no obstante, no pertenece al Instituto sino a la Guàrdia Urbana.
Para combatir la presencia de grafitos, desde hace un año el consistorio ofrece a los comerciantes una ayuda para contratar la limpieza y mantenimiento de sus persianas durante cuatro años. Al contratar una de las empresas participantes, el Ayuntamiento financia la mitad del coste. El contrato incluye la limpieza general, la rascada de la pintura vieja, la aplicación de antioxidante, el esmalte de color (en colores neutros, sin ningún logotipo) y en especial el tratamiento antigrafitos, una especie de barniz que no permite a pegatinas y grafitos fijarse en la superficie (se pueden borrar con un simple trapo mojado).
Qué ofrecen los grafiteros a los comercios
En Barcelona hay varios centenares de grafiteros en activo. No son un colectivo organizado ni estructurado, sino más bien espontáneo y en movimiento. Casi un centenar forman parte Persianes Lliures y unos 60 más son miembros de Enrotlla’t, aunque sin militancia estricta.
Persianes Lliures es menos profesional, más informal, y busca una forma de practicar su hobby sin molestar al vecindario. La lideran los hermanos Pau (grafitero) y Marc Garcia (publicista), del Guinardó, y se articula entorno a una web, que hace las veces de red de persianas disponibles. Los propietarios pueden solicitar que su/s persiana/s –o cierres de garajes, muros, carteles…– entren en esta base de datos y firman un consentimiento, indicando las horas de inactividad del negocio. Los grafiteros se registran en la web y seleccionan una persiana, que queda bloqueada a la espera de su visita nocturna. Una vez pintada, le hacen una foto y la suben a la web, creando un historial de cada superficie y de cada autor. Al cabo de 2 o 3 meses se vuelve a ofrecer la misma persiana como disponible, para que pueda ser pintada de nuevo por otro grafitero. El tendero no les paga nada, sólo debe mantener limpia la persiana, pero a cambio no escoge el diseño (si bien se le garantiza que no habrá ni publicidad ajena ni mensajes ofensivos) y se arriesga a que le toque un completo amateur.
Los miembros de Enrotlla’t son más experimentados, la mayoría artistas emergentes que se abren camino en galerías, museos extranjeros y estudios de diseño. Su propuesta se ha dirigido más a asociaciones de comerciantes, como la de la plaza Llibertat, en Gracia, para organizar una jornada conjunta de promoción comercial y exhibición creativa. Piden que los propietarios sufraguen los carteles de difusión y el coste de los materiales (aerosoles, cinta de pintor y papel de periódico) y entreguen el lienzo inmaculado: sin polvo, grasa ni pegatinas. Ellos, a cambio, les ofrecen arte urbano de calidad sin cobrar ningún honorario. El estilo, la composición y la técnica del grafitero serán totalmente libres, pero cada comerciante podrá escoger al artista que más le guste según su portfolio de trabajos anteriores, que pueden verse en la web de la plataforma.
A parte del amor que cada tendero sienta por el arte urbano, el principal motivo por el que solicitan los murales es, paradójicamente, para evitarse los grafitos vandálicos. “Difícilmente encontrará firmas –‘tags’, en el argot– encima del dibujo, porque entre grafiteros hay todo un código interno, no puedes pintar encima de aquello que no sepas hacer mejor”, dice Garcia. “Respetamos las horas de trabajo que hay tras cada mural y el valor artístico que tiene”, defiende Llobell.
Según él, el boom de los tags llegó en 1999, con la Ordenanza, “porque se pasó de poder pintarlo todo a no poder pintar nada y en vez de hacerse grandes murales colectivos de muchas horas, proliferaron los garabatos rápidos para que no te coja la policía”. Para Llobell, lo más sensato sería establecer un mapa de usos, con calles que por su valor arquitectónico no deban ser invadidas por el grafito, pero con muchas otras que lo admitan en espacios “suficientemente céntricos para que puedan cumplir su vocación de comunicar, de llevar el arte a la calle”. “Una parte del graffiti será siempre anárquico, porque su esencia es la libertad, pero todos los que prefieren evitar el riesgo de multa pintarían en los sitios legales”, pronostica.
Más permisividad fuera de Catalunya
“En Barcelona tenemos grafiteros muy buenos, gente profesional, con premios y patrocinadores, que se dedican profesionalmente al diseño o a la ilustración y que en vez de hacer famosa su ciudad, regalarán su fama a Nueva York, Berlín o Madrid. Con ordenanzas tan absolutistas sólo se consigue una auténtica fuga de talentos”, critica Marc Garcia. Los mejores grafiteros de Barcelona, los que pintan murales creativos y vanguardistas, ya se están abriendo camino fuera de Catalunya. Varios miembros de Enrotlla’t tienen en su currículum acciones para la Tate Modern de Londres y exposiciones en Los Angeles, París, Turín, Munich y Tokio, por citar algunos ejemplos.
Ciudades españolas como Valencia o Madrid apenas ponen pegas a los comerciantes que pintan o permiten pintar sus persianas. Lo único que prohíben es la apología de bebidas alcohólicas, pero permiten incluso los anuncios publicitarios en paredes y bloques de pisos, como los hay en Berlín, por ejemplo. Un ejemplo de esta permisividad controlada tendrá lugar este 30 de enero en el barrio madrileño de Malasaña, la cuna de la Movida ochentera. Una revista de la zona ha convocado a 100 grafiteros de Persianes Lliures para celebrar una gran noche de exhibición, en la que se pintarán simultáneamente 100 persianas de comercios de la zona, previa autorización escrita de cada propietario. Alguna puede que sea incluso en la Gran Vía. Los Persianes Lliures tienen prevista otra exhibición la segunda quincena de febrero en Valencia, patrocinados por una emisora local, que organiza un gran evento con DJ, pinturas de calidad y una red de persianas autorizadas.
Enrotlla’t tienen entre manos otro evento artístico en un mercado de la capital catalana, que todavía no quieren desvelar, en el que se decorará todo el exterior y habrá conciertos y un taller para aprendices en la fachada. “Es mucho mejor que los chavales se acerquen al graffiti desde el arte, con permisos y profesionales que les enseñen, que no desde el vandalismo y los tags”, apunta Llobell. Ellos no se plantean trasladar el proyecto a otra ciudad ni expandirse, porque ésta es la suya, donde viven y la que quieren trasformar. No les molestaría, en cambio, que grupos de otras ciudades imitaran su modelo.
“Es una gran contradicción que no nos dejen pintar en el espacio público, ni con permiso de los propietarios, pero en cambio el Ayuntamiento edite libros donde cita el arte urbano y lcontracultura en Barcelona, se exploten como marca de modernidad y el MACBA y el CCCB acojan obras, exposiciones o festivales sobre graffiti”, se exclama Garcia. Pintar persianas quizá sea la más visible de sus actividades, pero realizan otras, como exhibiciones en centros cívicos y de acogida, exposiciones o talleres de inserción para jóvenes. “Estos talleres de verdad funcionan”, asegura Garcia. Según él, “hacen sentir orgulloso, gratificado, a un chico que hasta entonces hacía el gamberro por la calle”. “Pasan de estar en la calle trapicheando a que un tendero les dé las gracias por su obra y quiera hacerse una foto con ellos delante de la tienda”, dice.
Con la moda de las persianas, además, algunos se han autoempleado y realizan encargos para tiendas concretas, con las que pactan un precio y un dibujo. “No comprendemos que el Ayuntamiento lo combata, y en plena crisis, porque es una demanda laboral y una forma de ganarse la vida como artista”, lamenta Llobell. Además de reivindicar lugares donde pintar, Persianes Lliures y Enrotlla’t persiguen dignificar la imagen del arte urbano y desterrar el estereotipo del grafitero como joven vandálico.
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Blublu censurado por el Moca en Los Angeles

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Al reconocido artista italiano, Blublu, le han censurado un mural encargado por el Museo de Arte Contemporáneo de Los Angeles (MOCA). Resulta que la crítica ácida del artista no fue bien recibida cuando se le ocurrió pintar unos ataúdes cubiertos con grandes billetes de dólar. El Director del Moca decidió borrar el mural en menos de un día. Aquí una muestra:
Cómo fue según el blog del propio Blublu:
1. Moca asks me to paint a mural
2. I go to L.A. to paint the piece and I almost finish it
3. the Moca director decides to erase the wall
4. on the next day the mural is erased by Moca workers
5. journalists are still not sure if this can be called censorship
so they start asking my opinion about that
Para saber más sobre Blublu clica aquí.
Para saber más sobre el Moca clica aquí.

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